Piensa globalmente, actúa localmente: seis acciones para realizar desde las empresas

octubre 1, 2018 | Responsabilidad social

Partiendo de la visión de la popularizada frase “Piensa global, actúa local” resaltaremos a continuación algunos aspectos clave a implementar en tu empresa para desarrollar una responsabilidad social corporativa a tono con las necesidades contemporáneas.

 

  1. Educación medioambiental. Un primer paso es trabajar desde dentro hacia fuera desarrollando iniciativas que permitan que los empleados, miembros del equipo de trabajo, tomen conciencia y acciones en torno a la visión medioambiental de la empresa. Tener oportunidades formativas permiten el desarrollo de una mayor sensibilidad y compromiso con las iniciativas empresariales, y posibilitaría que cada uno tome acciones a favor del medio ambiente. Bien sea a través de e-learning o de modo presencial, es de gran importancia que los empleados tomen cursos básicos como especializados para crear un mejor entendimiento de la responsabilidad social, del impacto medioambiental así como también que puedan tener ideas de ejecución desde su posición de trabajo.
  2. Piensa en verde. Pensar en verde hace referencia a la conciencia como sujetos que debemos tener del impacto de las acciones de nuestra empresa, como una reflexión que lleva a la acción. Estas acciones pueden ser correctivas, preventivas, acciones que permitan la difusión del mensaje. Se trata de hacer de la responsabilidad de cuidar el entorno una realidad compartida. Se puede comenzar a pensar en verde haciendo los cálculos de la huella ambiental de las actividades de la empresa e identificando cuáles indicadores pueden mejorarse.
  3. Tecnología. Tanto dispositivos, softwares, avances en materia de economía, química y desarrollo industrial sostenible son aspectos importantes que inciden en el impacto que tienen las empresas en la sostenibilidad medioambiental. Se debe mantener la apertura al desarrollo tecnológico como parte de las estrategias de crecimiento de la empresa, y sobretodo aquellos avances que impliquen cambio en los procesos industriales, el tipo y la cantidad de recursos utilizados, la forma en que son manufacturados los productos. Se trata de apostar por un entorno corporativo más eficiente a partir de la gestión de los recursos. Dentro de los avances las tecnologías de la información juegan un papel fundamental, ya que tienen la potestad de cambiar cómo y dónde se desarrollan las actividades, mejorando la eficiencia de las formas de transporte, de comunicación, de gestión de procesos y con ello cuidando del medioambiente. Permiten monitorear en tiempo real las condiciones medioambientales al momento de desarrollar las actividades, mantener un control preciso de los procesos industriales, y consumir menores cantidades de recursos y materiales. Potenciando de esta forma la minimización y mejora de la eficiencia de recursos y de energía.
  4. Uso eficiente de los recursos. Las labores de una empresa implican el consumo de recursos, no solo considerando aquellos que se utilizan para desarrollar productos y servicios, sino también para las labores de operaciones y gestión, dependiendo del tamaño y la naturaleza de la misma. Entre los recursos que pueden mencionarse están el uso eficiente de energía, utilizando los equipos que tienen un menor consumo para las tareas que debemos llevar a cabo y las necesidades de cada área. Desde maquinaria especializada, hasta fuentes de iluminación, existen dispositivos, herramientas y técnicas para reducir el consumo energético. En este mismo sentido se puede mencionar el uso responsable del agua. Es importante llevar controles periódicos de consumo para detectar a tiempo fugas y averías, así como también el contemplar de qué manera podemos reducir o reutilizar las corrientes de agua de la instalación.
  5. Cultura 3 R’s: reducir, reusar, reciclar. El primer paso, luego de evaluar el impacto de la actividad empresarial y buscar las formas de reducir la cantidad de recursos que se consumen. Reduciendo el consumo se disminuirá la cantidad de desechos que se producen y la energía para consumirlos. Desde pensar dos veces la cantidad de fotocopias e informes impresos y hasta implementar herramientas digitales en los procesos, son detalles que pueden incidir favorablemente en el medioambiente. Así mismo, analizar cuáles de los materiales utilizados pueden reutilizarse o enviarse a plantas de reciclaje. En ambos casos es de suma importancia la implementación de contenedores y espacios de almacenaje de los desechos, de modo que puedan ser clasificados y dispuestos para otros fines que extiendan la vida de los mismos.
  6. Marketing local sostenible. El marketing local se refiere a aquel que se desarrolla atendiendo a las necesidades de una zona geográfica determinada. Para implementarlo dentro de la estrategia general de marketing de la empresa, debe hacerse un análisis a profundidad y exhaustivo que permita identificar acciones y oportunidades. En este sentido, el implementar la sostenibilidad como parte del marketing local permite dar respuesta no solo a las demandas de consumidores cada vez más exigentes con la marca, sino también a la necesidad de la preservación de los recursos limitados del mundo partiendo de comunidades o puntos locales. El desarrollo de este tipo de marketing permite fortalecer a partir de los valores la marca, construyendo confianza y aumentando la lealtad.

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