Cómo implementar un sistema de trazabilidad en mi línea de producción

octubre 26, 2017 | Gerencia

Un sistema de trazabilidad es un conjunto de disciplinas de diferente naturaleza que, coordinadas entre sí, nos permiten obtener el seguimiento de los productos a lo largo de cualquier tipo de cadena.

El término trazabilidad es definido por la Organización Internacional para la Estandarización (ISO), en su International Vocabulary of Basic and General Terms in Metrology como: “La propiedad del resultado de una medida o del valor de un estándar donde éste pueda estar relacionado con referencias especificadas, usualmente estándares nacionales o internacionales, a través de una cadena continua de comparaciones todas con incertidumbres especificadas”.

Es el conjunto de aquellos procedimientos preestablecidos y autosuficientes que permiten conocer el histórico, la ubicación y la trayectoria de un producto o lote de productos a lo largo de la cadena de suministros en un momento dado, a través de unas herramientas determinadas.

Los componentes del sistema incluyen:

  • Los dispositivos de identificación.
  • Operadores que generan bases de datos.
  • Administradores que llevan adelante y auditan el sistema.
  • Empresas u organismos que certifican el sistema.

El concepto de trazabilidad se divide en dos partes bien diferenciadas:

La trazabilidad de proceso o interna, que no es más que poder obtener la traza que va dejando un producto por todos los procesos internos de una compañía, con sus manipulaciones, su composición, la maquinaria utilizada, su turno, su temperatura, su lote, etc., es decir, todos los indicios que hacen o pueden hacer variar el producto para el consumidor final.

Se trata de relacionar los productos que se han recibido en la empresa, las operaciones o procesos que estos han seguido (equipos, líneas, cámaras, mezclado, división etc.) dentro de la misma y los productos finales que salen de ella.

La trazabilidad externa, que no es más que poder externalizar los datos de la traza interna y añadirle algunos indicios más si fuera necesario, como una rotura del embalaje, un cambio en la cadena de temperatura, etc.

Como consecuencia, para obtener la trazabilidad de un producto hay que ir registrando los indicios que va dejando el producto mientras se mueve por la cadena, ya sea en el sentido normal o en el sentido inverso (como la logística inversa).

Existen múltiples formas de registrar los indicios, como sensores de temperatura, humedad, etc.; pero existen pocos métodos de transmitir estos indicios de una forma estandarizada entre los diferentes agentes de la cadena, entre los que destacan la codificación GS1‐128 y el EPC.

Ventajas

El seguimiento de la cadena de suministro supone una serie de beneficios y mejoras prácticas como pueden ser la garantía de la entrega exacta y la mejora y agilización del proceso asociado a la expedición y recepción de la mercancía.

Podemos afirmar que todos los eslabones se beneficiaran del proceso de trazabilidad, ya que supone:

  • Control individualizado por partida y lote.
  • Mejorar de la gestión de stocks y producto almacenado.
  • Controlar la evolución del producto. Herramienta fundamental del sistema de calidad.
  • Detectar, acotar y analizar problemas con gran celeridad.
  • Retirar selectivamente productos con alguna incidencia.

En conclusión, el concepto de trazabilidad está asociadoa procesos productivos modernos y productos de mayor calidad y valor para el cliente final.

La trazabilidad es aplicada por razones relacionadas con mejoras de negocio que justifican su presencia: mayor eficiencia en procesos productivos, menores costes ante fallos, mejor servicio a clientes, etc.

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