Un gestor de pyme puede arrepentirse de los siguientes errores

noviembre 11, 2019 | Gestión

Hay algunos muy relevantes, como tardar en tomar decisiones importantes, o perder contacto con los empleados

 

  1. Tardar demasiado en despedir a un subordinado directo

El grupo de consultoría de liderazgo Heidrick & Struggles preguntó a 60 presidentes ejecutivos qué harían de manera distinta si pudieran comenzar de nuevo. El arrepentimiento más común expresado fue no actuar más rápido para deshacerse de un subordinado directo que no estaba funcionando, algo que puede ocurrir también en tu pyme.

Un equipo ejecutivo en cohesión y de alto funcionamiento es fundamental para el éxito de cualquier pyme. Por lo tanto, es un problema mantener a bordo a un miembro del equipo que no se acopla bien. Sin embargo, algunos emprendedores de pymes se demoran en hacer lo que su instinto les dice que deberían hacer. Su reticencia puede deberse a la culpa, porque ellos trajeron a la persona, o a que tienen una larga historia juntos. También les preocupa que un despido de tan alto perfil pueda generar preocupación entre los inversores y los empleados de la pyme.

  1. Perder contacto con los empleados de primera línea

Si los gestores de pymes quedan aislados de los empleados que dan la cara al cliente, no tendrán toda la información necesaria para tomar decisiones críticas. Además, a medida que las pymes se vuelven más descentralizadas, la innovación a menudo ocurre en el campo, precisamente donde has dejado de estar, dijo Steve Morse, un miembro senior del consejo de la práctica de asesoramiento de presidentes ejecutivos en Russell Reynolds Associates. Debes fomentar activamente en tu pyme una cultura abierta que aprecie las ideas y críticas de los empleados.

  1. No estar presente en la cadena de producción

Los gerentes de pyme pueden crear planes, objetivos y metas financieras. Pero fracasarán si no han evaluado honestamente lo que sus pymes hacen en su núcleo, hacia dónde deben dirigirse y lo que se necesitará para llegar allí de manera realista. Ahí es donde está la clave de las mejores transformaciones, junto al contacto con el cliente de tu pyme, como dijimos antes.

  1. No ser consciente de que puedes tener tus ‘paranoias’

Todos los gerentes de las pymes, o casi todos, aportan su bagaje emocional al trabajo: ira, autodesprecio, vanidad, incomunicación, cerrazón ante nuevas ideas… la lista es larga. Si un gerente de pyme está convencido de que siempre tiene la razón, corre el riesgo de distanciar a su equipo, dice la asesora ejecutiva y psicóloga Cindy Wahler. Si eres malhumorado como gerente de pyme, cubrirás con una gran nube a la empresa.

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